La herramienta, impulsada por el Ministerio de Energía, AgenciaSE y Chile GBC, busca escalar soluciones de construcción sustentable en establecimientos públicos, en un contexto donde la colaboración público-privada es clave para avanzar en la transición energética.
Santiago, 18 de marzo de 2026. Con el objetivo de posicionar al sector de la construcción como un actor clave en la acción climática, el Ministerio de Energía y la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), junto a Chile Green Building Council (Chile GBC), lanzaron este miércoles la Guía de Recomendaciones para Proyectos de Acondicionamiento Térmico y Geotermia del Programa Mejor Escuela.
El lanzamiento se realizó en el marco del seminario “Acción climática en Chile: mirando el futuro desde el sector construcción”, instancia que destacó el rol estratégico de la edificación sustentable en el cumplimiento de las metas del país. En este contexto, la articulación público-privada se posiciona como un elemento habilitador para avanzar en eficiencia energética y descarbonización.
La guía recoge la experiencia del Programa de Mejoramiento Energético de la Infraestructura Escolar Pública (Mejor Escuela), parte de la Agenda de Energía 2022–2026, y tiene como objetivo elevar los estándares de confort ambiental y optimizar el uso de la energía en establecimientos educacionales públicos.
En términos simples, el documento (disponible en www.mejorescuela.cl) funciona como un manual práctico para diseñar e implementar proyectos de eficiencia energética en escuelas. Incluye recomendaciones sobre diseño, uso de tecnologías como BIM (concepción y gestión de proyectos de edificación), estimación de costos, gestión de proyectos y procesos de licitación, entregando una base concreta para replicar este tipo de iniciativas en distintos sectores y territorios.
Al respecto, Camila Vergara, jefa del Área de Infraestructura Local y Edificaciones de la AgenciaSE, explicó que “la guía reúne desde recomendaciones de diseño hasta aspectos de implementación, gestión y licitación, lo que permite contar con una forma de trabajo probada y replicable. La invitación es a utilizarla como una herramienta concreta para desarrollar proyectos de eficiencia energética en establecimientos educacionales”.
Entre 2023 y 2024, el programa intervino 42 establecimientos educacionales en todo el país, con una inversión superior a $19 mil millones, beneficiando a más de 15.000 estudiantes y cerca de 53 mil personas de las comunidades educativas.
Según resultados del programa, las intervenciones han permitido:
- Aumentar en promedio en 1,88°C la temperatura en las aulas, favoreciendo el confort térmico.
- Reducir en 65% las pérdidas de energía.
- Generar cerca de 1.000 empleos, con impacto en economías locales.
- Fortalecer las condiciones para el aprendizaje, con efectos en asistencia y matrícula (aumento del 9,2%).
La directora ejecutiva de la Agencia de Sostenibilidad Energética, Rosa Riquelme, destacó el impacto de estas iniciativas en las comunidades:
“El programa Mejor Escuela tiene un impacto directo en la calidad de vida de estudiantes y comunidades educativas. Espacios más confortables favorecen la concentración, reducen efectos asociados a temperaturas extremas y generan mejores condiciones para el aprendizaje. Esto demuestra que la eficiencia energética también es una herramienta concreta para mejorar la educación y el bienestar de niñas, niños y jóvenes”.
Desde Chile GBC, su directora ejecutiva, María Fernanda Aguirre, relevó el rol del sector en este desafío:
“La edificación y la infraestructura son parte fundamental de la política pública en sostenibilidad. Integrar estándares de construcción sustentable en proyectos como estos permite avanzar en eficiencia energética, descarbonización y en una mejor interacción entre el sector público y privado, que es clave para escalar este tipo de soluciones en el país”.
La articulación con Chile GBC permite vincular la experiencia pública con estándares internacionales de construcción sustentable, promoviendo una transformación en la forma en que se diseña y gestiona la infraestructura en Chile.
A ello se suma el desarrollo de soluciones en escuelas rurales y experiencias piloto en jardines infantiles, como el Jardín Manantial en La Florida, en colaboración con JUNJI, así como iniciativas en infraestructura de salud, como el proyecto en el Hospital San Juan de Dios de Vicuña, que evidencian el potencial de escalar estas soluciones a otros sectores estratégicos.
Estas iniciativas buscan generar evidencia técnica que permita replicar soluciones de eficiencia energética en distintos ámbitos de infraestructura pública, contribuyendo al bienestar de las comunidades y al desarrollo sostenible del país.

